Derivación de deudas públicas al administrador: todo lo que necesitas saber

La derivación de deudas públicas al administrador de una sociedad es un tema clave en el derecho tributario y mercantil en España. Este proceso permite trasladar las deudas fiscales de una sociedad al patrimonio personal de sus administradores bajo ciertas circunstancias. En esta entrada de blog, explicaremos los fundamentos legales, describiremos el procedimiento aplicable y analizaremos las implicaciones de este mecanismo. Con un enfoque claro, te ayudaremos a entender cómo protegerte.

¿En qué se basa la derivación de deuda al administrador?

Ley General Tributaria (LGT)

La Ley General Tributaria (Ley 58/2003) regula los supuestos en los que el administrador puede ser considerado responsable de las deudas tributarias de la sociedad:

  1. Responsabilidad subsidiaria (artículo 43 LGT): Los administradores pueden ser responsables subsidiarios si, con dolo o negligencia grave, no cumplen con las obligaciones tributarias de la sociedad o permiten su incumplimiento.
    Ejemplo: No ingresar impuestos pese a que la sociedad dispone de fondos para hacerlo.
  2. Responsabilidad solidaria (artículo 42 LGT): Se aplica cuando el administrador participa activamente en infracciones tributarias, como ocultar bienes para evitar el cobro de deudas fiscales.
Ley de Sociedades de Capital (LSC)

El Real Decreto Legislativo 1/2010 también establece la responsabilidad de los administradores en situaciones donde incumplen la ley, los estatutos sociales o los deberes de su cargo:

  1. Acción de responsabilidad (artículos 236-241 LSC): Si el administrador genera deudas por negligencia o fraude, los acreedores sociales pueden reclamar contra su patrimonio personal.
  2. Deber de diligencia y lealtad: Los artículos 225 y 226 imponen a los administradores la obligación de actuar como empresarios responsables y en interés de la sociedad.
Derivacioens de deuda al empresario

La importancia de la vía concursal para evitar la derivación

  1. Una estrategia efectiva para prevenir la derivación de deudas públicas al administrador es el uso adecuado de la vía concursal, regulada por el Texto Refundido de la Ley Concursal. Este mecanismo permite abordar la insolvencia de manera transparente y ordenada, protegiendo al administrador de responsabilidades personales.

    1. Solicitar el concurso de acreedores a tiempo: La normativa exige a los administradores iniciar el concurso en caso de insolvencia actual o inminente. Ignorar esta obligación puede ser considerado negligencia grave.

    2. Evitar el incremento de deudas: Tras declarar el concurso, la sociedad queda supervisada judicialmente, lo que refuerza la imagen de diligencia del administrador.

    3. Proteger el patrimonio personal: Cumplir con los plazos y procedimientos legales permite al administrador demostrar que actuó correctamente, dificultando cualquier derivación de deuda.

    4. Negociar con los acreedores: Mediante el concurso, es posible alcanzar acuerdos que reduzcan la carga de la deuda sin comprometer el patrimonio personal del administrador.

Procedimiento para la derivación de deuda

El procedimiento administrativo para derivar deuda al administrador está claramente definido en la LGT y consta de:

  1. Inicio del procedimiento: La Administración notifica al administrador, explicando los motivos y los fundamentos legales de la derivación.
  2. Fase de pruebas y alegaciones: El administrador puede presentar pruebas y argumentos en su defensa.
  3. Resolución motivada: Se emite una resolución que debe estar debidamente fundamentada. Esta puede ser impugnada mediante recursos administrativos y judiciales.

Consejos para administradores

Evitar la derivación de deuda requiere:

  1. Actuar con diligencia y registrar las decisiones adecuadamente.
  2. Solicitar el concurso de acreedores ante situaciones de insolvencia, conforme a la Ley Concursal.
  3. Cumplir estrictamente con las obligaciones tributarias y contables.

Si se inicia un procedimiento de derivación, es esencial contar con asesoramiento legal especializado para proteger sus derechos y evitar perjuicios indebidos.

Conclusión

La derivación de deuda pública al administrador de una sociedad es una herramienta poderosa para garantizar el cumplimiento fiscal, pero también exige pruebas claras y un procedimiento justo. Los administradores deben actuar de manera diligente y transparente para evitar riesgos personales y asegurar que sus decisiones cumplan con la normativa vigente. La vía concursal, además, se presenta como una herramienta fundamental para afrontar situaciones de insolvencia y proteger el patrimonio del administrador.

¿Te ayudamos?

CONTACTA CON NOSOTROS

Si quieres recibir tu primer asesoramiento profesional gratuito, seas empresa o particular, rellena nuestro formulario para que un asesor se ponga en contacto contigo. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *